Mira
que yo morí cientos de veces
por cien veces romper la misma herida,
tanto, que asoma mi alma consumida
tras esta llaga abierta que enrojeces.
por cien veces romper la misma herida,
tanto, que asoma mi alma consumida
tras esta llaga abierta que enrojeces.
Mira
que por mis venas te apareces
en una danza oscura, perseguida
por mi llanto de rabia estremecida.
Quemándome los huesos, dentro creces
en una danza oscura, perseguida
por mi llanto de rabia estremecida.
Quemándome los huesos, dentro creces
como un
trueno que mata y desconsuela,
cuando fuera de mí tan solo el viento
acompaña estas lágrimas de tela.
cuando fuera de mí tan solo el viento
acompaña estas lágrimas de tela.
Siempre
esta aurora mustia en movimiento.
¡Ay soledad, maldigo tu presencia!
¡Ay, desamparo crudo de existencia!
¡Ay soledad, maldigo tu presencia!
¡Ay, desamparo crudo de existencia!
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