Etiquetas

domingo, 18 de noviembre de 2012

"Soledad", por Cánovas


Mira que yo morí cientos de veces
por cien veces romper la misma herida,
tanto, que asoma mi alma consumida
tras esta llaga abierta que enrojeces.
Mira que por mis venas te apareces
en una danza oscura, perseguida
por mi llanto de rabia estremecida.
Quemándome los huesos, dentro creces
como un trueno que mata y desconsuela,
cuando fuera de mí tan solo el viento
acompaña estas lágrimas de tela.
Siempre esta aurora mustia en movimiento.
¡Ay soledad, maldigo tu presencia!
¡Ay, desamparo crudo de existencia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario